El Área de Artes Visuales del Centro Cultural de España en Guatemala trata de acercar al público algunos de los temas de mayor vigencia en el medio social, cultural y político del país, a través de los lenguajes y las herramientas propias del arte contemporáneo.
Así mismo, pretende abordar, de forma dinámica e interesante, las áreas prioritarias de interés determinadas por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo –AECID–. De esta manera se espera, más que dar respuestas u opiniones, generar el contexto apropiado para el debate y la reflexión de temas cuya resolución pueda beneficiar el desarrollo del país en general y contribuir al medio artístico y social.
El programa se basa en una serie de exposiciones temporales de mediano y pequeño formato que intentan dialogar con el visitante a través del trabajo de creadores locales e internacionales. Los temas, propuestos por el CCE/G y definidos por curadores invitados, se abordan a partir del lenguaje contemporáneo.
En coordinación con el Programa de Formación se han diseñado una serie de actividades que buscan sacar el máximo provecho al planteamiento de estos temas y proporcionar las herramientas para la correcta compresión y asimilación de la propuesta visual del CCE/G. Así, una serie de conversaciones con curadores y artistas, seminarios especializados, clases magistrales, visitas guiadas y talleres retoman o complementan las ideas planteadas por las muestras y generan plataformas que permiten el diálogo y la reflexión.
En 2009 se pretende ampliar el círculo de acción del programa expositivo, tanto a nivel local (descentralización, colaboración con distintas instituciones, etc.), como a nivel internacional (mayor participación de artistas y curadores internacionales, invitados de reconocida trayectoria, establecimiento de diálogos con instituciones en el extranjero, etc.).  Con esto esperamos contribuir a la inserción de creadores locales en un circuito más amplio de diálogo y colaboración, a la vez que beneficiar a la propia producción del CCE/G con la labor y el conocimiento de experiencias ajenas

Después de Gutenberg

Ex•céntrico (7ª avenida, 12-32, zona 1.)
Abierta del 23 de abril hasta el 24 de mayo.
Entrada Libre.


Artistas: Hellen Ascoli, Marlov Barrios, Regina de Batres, Eva Dertschei, Lester Mead, Erick Menchú, Norman Morales, Francisco Nájera, Abel Pérez, Mario Santizo, Maya Saravia, Julio Serrano, Carlos Toledo, Plinio Villagrán

Curada por Emiliano Valdés.



Mario Santizo
En una época en la que lo impreso ha cobrado una nueva importancia en función del acceso masivo a otras formas de reproducción de la información parece necesario preguntarse qué será del legado de Gutenberg y de las formas de reproducción tradicionales del conocimiento humano. ¿Cómo se está modificando el acceso y la codificación de la información en virtud de las nuevas tecnologías?, ¿hasta qué punto estas innovaciones difuminan la frontera de los saberes, antes compartimentados, para generar una esfera que ya no se reduce a la recopilación de hechos y datos sino que abarca e inter-relaciona prácticamente toda la producción de la mente: desde la religión hasta el arte, pasando por la ciencia, la historia y la literatura? Como nos sugiere Marshall McLuhan en La comprensión de los medios como extensiones del hombre, sin la reproducción (de mapas, de planos, de estampas) difícilmente existiría la ciencia y la técnica modernas ni, cabría añadir, una “cultura de la cultura” como la conocemos hoy.  

Que la creación de Gutenberg fue una catapulta revolucionaria en la expansión del conocimiento es incuestionable. Si como también sugiere McLuhan, la repetibilidad es la base del principio mecánico que ha regido nuestro mundo, la influencia que ha tenido el invento de los tipos móviles en el devenir de la humanidad es indudable.



Efectivamente, el mensaje de la imprenta y la tipografía es el de la reproducción sin límites; un mensaje y una posibilidad que, según algunas teorías, nos ha llevado por el camino de la revolución industrial y la hiper-producción. La aportación del herrero alemán, por tanto, es fundamental en la concepción del mundo mecanizado, pues no sólo permitió que el acceso al conocimiento fuera virtualmente universal sino que sentó las bases de la producción masiva de palabras, imágenes e ideas pero también de objetos, dando paso a la Edad Moderna.  

Aunque la relación de la imprenta con la creación artística haya sido siempre fructífera (basta pensar en los primeros libros como portadores de innumerables creaciones visuales), esta relación parece ahora encontrar nuevas posibilidades. No es casual que el grabado y la fotografía hayan sido y sigan siendo dos de los medios artísticos que más aceptación han tenido en el mundo literario (debido a su relación mediática de reproducción). Tampoco lo es el que la relación entre lo visual y lo escrito se haya establecido casi como una regla en los medios impresos. En este sentido, parece ser que, tanto a través de los medios tradicionales como el tórculo como de las modernas tecnologías de reproducción seriada (la impresión de pigmento digital, por ejemplo), la relación entre el universo Gutenberg y las artes vive una nueva época dorada. 


Eva Dertschei y Carlos Toledo - "Huelga" 2009
Precisamente, esta muestra propone una plataforma para la discusión y el trazado de líneas de convergencia entre el mundo del libro y las artes visuales; así, reflexiona sobre cómo, a pesar de que la imprenta esté dejando de ser el medio preferido para la difusión del conocimiento inmediato, haya ganado en cuanto a sus posibilidades en otros ámbitos. Los métodos de producción mecánica posibilitan, modifican, influencian y se nutren de su aplicación a las artes visuales bajo el entendimiento de que los aspectos ligados a este proceso son múltiples: desde la acción misma de la reproducción hasta la importancia del signo como elemento seminal y definitorio del pensamiento humano, pasando por la generación de la imagen, la importancia social del registro gráfico de la historia y el puro goce de la creación visual a través de un medio que permite la reproducción ilimitada.

Emiliano Valdés